
¿Quién no recuerda la tiendita de aceite y vinagre a la que acudían los teldenses y en la que podían encontrar todo lo necesario para el hogar? Desde aceite, pan, carne, pescado, ropa, pintura, droguería, aperos de labranza..., cualquiera que entraba en estas pequeñas tiendas de barrio no salía sin comprar algo. Actualmente desaparecieron, en la mayoría de nuestros barrios y en el casco y zona de Los Llanos, San Juan, etc., y en su lugar, gracias al progreso y a la sociedad de consumo, ocuparon su puesto otras más especializadas y posteriormente, las superficies comerciales y las grandes áreas de ventas.
Las grandes áreas comerciales ya no son como aquellas pequeñas y tradicionales tiendas que servían de punto de encuentro de los vecinos que aprovechaban para hablar de sus cosas, trasladar sus preocupaciones, proyectos e ilusiones en una época en la que el tiempo parecía detenerse para encontrar la amistad y solidaridad entre las gentes.
Es cierto que en la actualidad las grandes superficies ponen en grave riesgo la continuidad del pequeño comercio tradicional pero también no es menos cierto que la legislación actual reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Nadie puede frenar la creación de riqueza ni impedir la apertura de estas superficies dentro de lo que estipula la actual Ley de Comercio en Canarias, pero gracias a ello también es cierto que cada vez es más necesaria la unión entre todos los comerciantes, a través de asociaciones, centros comerciales abiertos, centros de venta o cualquier otra modalidad que les facilite el acceso directo a todo tipo de ayudas, garantizando el trato directo y amable al consumidor, pudiendo competir en calidad y precio con las grandes superficies, que en la mayor parte de los casos se mueven a través de las ofertas y puntuales campañas promocionales. Y en Telde, nos encontramos, por ejemplo con colectivos como el de ACOSAGRE, el cual persigue precisamente eso.
La ciudadanía de Telde, potenciales consumidores, no queremos que desaparezca el comercio tradicional pero, al mismo tiempo, también queremos contar con las grandes superficies y eso puede ser compatible unos y otras si mantenemos una actitud positiva. Lo que no se puede consentir y en eso el grupo de gobierno de Telde tiene mucho que decir al no poner en marcha un auténtico plan de dinamización y revitalización comercial en la Zona Comercial Abierta de Los Llanos.
Si nos preguntáramos por el diagnóstico actual, no tendríamos más que acercarnos a cualquier calle de Los Llanos para darnos cuenta. Si hablas con los comerciantes te dicen cómo está la situación. Pinta mal, porque hay un descenso en el consumo, existe una doble crisis; por una parte la crisis global de la que ya se ha hablado en numerosas ocasiones, pero existe otra crisis local, donde el principal responsable es el propio ayuntamiento, haciendo caso omiso a sus históricas reivindicaciones: aparcamientos, peatonalización, etc.
Y no falta razón en este diagnóstico ya que en Telde no existe preocupación por la movilidad y la accesibilidad a la zona comercial abierta. Yo no he escuchado hablar ni de una ni de otra, y mucho menos de la ejecución final de los aparcamientos prometidos. La accesibilidad en Telde no existe. Es fundamental crear bolsas de aparcamiento, que tengan un coste mínimo para los comerciantes, para que a quien venga a Los Llanos no les cueste nada. Todo lo que no sea adaptarnos a esta necesidad urgente, es mirar para otro lado, y no ver los problemas reales del comercio del centro de San Gregorio. Difícilmente, con la dichosa idea de semipeatonalizar las calles, el centro va a salir para adelante, porque para mí es maquillar un problema al que parece no querer dársele solución. El dinero que se malgasta es mucho en tiempo de crisis, los coches siguen pasando por esas mismas calles y el consumidor percibe las mismas incomodidades en lugar de ofrecer un espacio para el disfrute y para el ocio de esta zona. Y unido a todo esto, el nulo esfuerzo por lograr un transporte que vertebre nuestro municipio, potenciando el uso del transporte público que acceda a esta zona desde cada uno de los barrios de la ciudad.
A modo de conclusión, entre los principales problemas del comercio teldense, está el de la accesibilidad, el aparcamiento y la necesidad de un buen Plan que dinamice y revitalice esta actividad que viene de mas allá del siglo XX. Telde no merece más chapuzas en este sentido, ya que, sin querer ser pesimista, no se está mirando el problema real del comercio, y mientras eso siga así, mal vamos. Coalición Canaria de Telde va a seguir pidiendo lo que cree que necesita el comercio, y para ello denunciaremos y propondremos cuantas acciones sean necesarias. Siempre hemos apostado por la total peatonalización de las calles de Los Llanos, siempre que se arregle el problema de accesibilidad y que la gente siga viniendo al centro. La cuestión es que no paguemos los de siempre, porque siempre se parte la cadena por el lado más débil, los ciudadanos. Para solucionar los problemas hace falta voluntad, y aquí no hay. No se pueden hacer cambios sin ton ni son, y empezar la casa por el tejado. A estas alturas no podemos consentir que las obras iniciadas no hayan terminado aún.
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