
Un año más, Cáritas del Estado en general, y las Cáritas de Canarias, en particular, nos vienen a recordar en el Día de los “Sin techo” la difícil situación por la que pasan miles de personas que viven sin hogar, que viven en la calle. Se dice que incluso son datos que podrían verse aumentado debido a la difícil situación de crisis económica por la que estamos pasando, crisis esta que trae consecuencias peores, como siempre, en los que menos tienen. A esto habría que añadirle todos aquellos que viven en situaciones de infravivienda en nuestra tierra, que no son pocos.
La pregunta que nos lanzan cada año desde O.N.G.s como Cáritas al resto de la sociedad que vivimos con menos dificultades y con más medios, es qué podemos hacer para buscar solución a estas personas. Primeramente deberíamos cambiar esos estereotipos que tenemos respecto a estos ciudadanos. Son las distintas administraciones, son los medios de comunicación, es la sociedad en general la que estigmatiza a estas personas como ciudadanos relacionados con el alcohol, las drogas, la prostitución, etc. Realmente nos llevaríamos una sorpresa si observáramos con detenimiento las cifras que da Cáritas para darnos cuenta que no es así, sino que estamos hablando de personas, incluso, con un nivel educativo medio y medio-alto.
Los que nos situamos en mejores situaciones de vida, y con el disfrute de un hogar también podríamos caer, por cualquier circunstancia en esta situación. Nadie escapa hoy día a convertirnos en personas vulnerables a esta condición. Es más, las demandas de servicios de Cáritas y servicios sociales municipales no sólo no decrece, sino que en los últimos años se ha visto aumentada. Y todo ello, relacionado, o bien con la pérdida de trabajo, o bien, fruto de una desestructuración familiar: separaciones, divorcios.
La sociedad los sigue rechazando, a pesar de que ellos no eligen la calle ni el cielo o las nubes como su mejor techo. Han quedado fuera del tren de la sociedad productiva. Además molestan, son la cara fea para nuestros turistas y viandantes. Son transparentes en nuestras plazas, parques y calles. No interesan, ni siquiera a los medios de comunicación, salvo una vez al año, o en algún programa de investigación.
A esto le añadimos lo que ha denunciado Cáritas en esta semana, falta las ayudas para el transporte, y lo más grave, la falta de atención sanitaria de estas personas, donde no pueden acceder a nuestros centros de salud ni ser atendidos de enfermedades crónicas que padecen. Con ello, se hace más difícil todavía, su inclusión en nuestra sociedad. Una verdadera situación de precariedad absoluta.
Me gustaría terminar este recuerdo para este colectivo añadiendo al debate algo de lo que muchos me acusarían de demagogia, pero quiero expresarlo como tal. Tuve la suerte de trabajar en el servicio de los “sin techo” de Cáritas de Canarias y no puedo más que retener en mi retina los cientos de casos que pasaban por este servicio pidiendo auxilio a sus necesidades. Aún así, la clase política y no política se esfuerza en expresar al resto de las bondades y bienaventuranzas de una monja que se llamaba Maravillas, o de un tren guiado para la isla de Gran Canaria, o de una Policía Autonómica. Seguramente sea yo el que no haya caído en la cuenta que la monja será la que cuide y mantenga a estas personas sin hogar, o que sea el tren guiado el que los transporte de albergue en albergue, y que los una entre ellos, o que sea esa Policía Autonómica la que vele por su seguridad. Para no cansarles, acabo con el artículo 47 de la Constitución Española: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho (...)”. Sé que muchos en estos momentos están contando la cantidad de pisos vacíos que hay en nuestros alrededores.
4 comentarios:
Lo único que puedo aportar a este articulo es que, miramos a uno y otro lado una y otra vez. Y que preferimos pensar que ya ayudaran otros. Espero que nuestras conciencias cambien y nos acordemos de aquel refrán que dice: “Cuando veas las barbas de tu vecino quemar, pon las tuyas a remojar”. Desde aquí invitamos a todos a colaborar con Caritas en las campañas puntuales de ayuda y en especial a la “Campaña de Kilo”, que todos los años hacemos en Navidad en colaboración con la Parroquia de San Isidro en La Pardilla, campaña en la que la comunidad del CEIP Juan Negrín, colabora en estas fechas con el lema “Porque es tiempo de compartir” y es doblemente satisfactoria por lo que tiene de educativa. No solo compartimos con los mas necesitados, también fomentamos en nuestros niños algo tan olvidado como es la misericordia.
Una vez tuve la oportunidad de visitar Cáritas en la Palmas, tuve la oportunidad de codearme con los sin techos, saber que muchos de ellos tenian sus vida casi resueltas cuando por un simple despiste o un simple bache de la vida lo pierden todo, es hay cuando se ven con las manos vacias, y sin saber que hacer, donde acudir o simplemente a quien llamar; decir a demas que son muy valientes por que ¿quien a dormido alguna vez al interperie de noche cuando sabiendo que en mucho de los casos no es el futuro buscado y mucho menos esperado? pues piensen en eso. y mas ahora en estas fechas que se acercan que dicen ser poder pasar una navidad con tu familia bajo un calido techo todos unidos, muchos de sus familiares ni siquiera saben que se encuentran viviendo en la calle triste y solitaria donde esa fechas puede ser que nadie te felicite por ser un sin techo.Hago incapié también en lo que dice el Sr.Antonio sobre que todos tenemos derecho a una misma igualdad?.
Buenas noches señor profesor, me gustó su artículo y me hizo pensar y reflexionar en un punto. El ser humano, desgraciadamente, de ha deshumanizado mucho, conforme avanza nuestra sociedad y nos tecnificamos e industrializamos cada día. Los valores se han perdido mucho, la familia, la escuela y demás sectores de la sociedad no han jugado el rol que les corresponde, al contrario se han dedicado a fracturar y hacer más grande dicha coyuntura. El hombre, como especie, necesita humanizarce. Lamentablemente mucha gente se siente superior a otros, solo por su status económico, pero debemos recordar que todos somos iguales, venimos a este mundo sin nada (sin nisiquiera una torta bajo el brazo) y nos vamos sin nada. En ninguna parte de nuestro desgastado planeta existe una verdadera democracia (solo falacias, utopías y palabras demágógicas de los poderosos. La verdadera democracia la encontramos al morir, ahí si hay democracia, pobres, ricos, poderosos, altos, bajos, flacos, gordos, etc, vamos a ir para allá. Estamos de paso en este mundo y nada nos vamos a llevar, así que lo que debemos hacer es hacer bien las cosas y respetarnos los unos a los otros. Debemos entender que hay gente que no tiene las mismas oportunidades que nosotros, por infinidad de factores, pero eso no los hace ni menos o diferentes a nosotros, ni tampoco debemos sentir lástima por ellos. Debemos respetarlos por que también son seres humanos, por que también tienen sentimientos, sueños e ilusiones. Y si está en nuestras posibilidades tenderles una mano, adelante. Así que ojalá, los que tienen a cargo la educación de nosotros los jóvenes, padres, educadores, entre otros, trabajen conjuntamente para tratar de humanizarnos desde pequeños. LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE. Hay un dicho que dice: LO QUE BIEN SE APRENDE, JAMÁS SE OLVIDA, y si desde temprana edad nos inculcan los valores fundamentales del ser humano, otro sería el cantar.
Desde hace un par de años digo: MIESTRAS MÁS CONOCIMIENTOS TENGA UNA PERSONA MÁS HUMILDE, SENCILLA Y HUMANA DEBE SER. Y no solo me refiero a conocimientos adquiridos en escuelas, hay quienes no tienen estudios primarios, secundarios, ni mucho menos universitarios, o más, pero tienen una humildad tan grande hacia los demás que habeces uno dice: ¡Caramba!.
Atte: su amigo, Beny.
Felicidades por estapagina, que como veo mantienes tocando algunas yagas en nuestro interior, espero que al menos sirva para despertar a aquellos que lo tienen todo y se quejan de todo, mientras que quienes no tienen nada no se quejan de nada.
Como bien es sabido no solo son aquellos que están yendo a Caritas, sino que hay muchisimos mas que por pudor o verguenza no se atreven a pedir.
Un cordial saludo desde la ciudad de los Faycanes
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